Si entras a este blog es bajo tu absoluta responsabilidad. Nadie asegura que salgas vivo... o entero. Si imaginaste que aquellas pesadillas interminables que sufrí­as de niño cuando te daba fiebre eran horrorosas, prepárate para conocer una nueva dimensión de la palabra HORROR...

miércoles, febrero 21, 2007

Lengua muerta

Los monjes terminaron su misa de la mañana. Luego de que las paredes de la abadía albergaran sus cuidadas voces en un perfecto canto gregoriano, cada uno de ellos se retiró a sus habitaciones a seguir con sus oraciones del día. La abadía se encontraba enclavada a la mitad de un monte medianamente alto, por lo cual tenía el aislamiento suficiente y necesario como para que nadie se distrajera ni tampoco les fuera exageradamente complicada la vida.

El monje más joven de la abadía lleva menos de un año en el lugar. Cuando niño y adolescente participaba activamente en el coro de la iglesia, por tanto el lugar donde estaba lo llenaba plenamente. Esperaba la llegada de cada mañana para sacar a relucir su único orgullo: la voz... pero luego un sentimiento de culpa lo invadía por pecar de orgulloso, lo cual lo dejaba el resto del día a merced del sufrimiento. Pese a que el abad le repetía una y otra vez que su voz era un don del Padre y que sólo la usaba para dedicar cantos a El, su alma lo torturaba. Así, un día optó por no cantar, lo cual fue inmediatamente corregido por su abad.

¿Qué hacer? Le encantaba cantar, cada vez que lo escuchaban lo bendecían, y al escucharlos, y escucharse, nuevamente el orgullo llenaba su corazón y el dolor lo embargaba.

Llegó un instante en que, no hallando salida, decidió flagelarse cada vez que un dejo de orgullo lo asaltara. Durante dos semanas, luego de terminar de cantar en la misa, se encerraba en su cuarto y se golpeaba con furia, hasta que el pecado desaparecía de sí. Al empezar la tercera semana, en plena misa se desmayó. Con horror el abad recibió el diagnóstico del médico: anemia... fue tanta la sangre perdida por las heridas de su espalda, que necesitaría nutrición especial.

Al recuperarse, el abad retiró de los aposentos joven todo aquello con lo que pudiera flagelarse, pero no lo dejó que abandonara el canto: era un hombre consagrado al Padre, y no podía dejarse superar por un pecado. Así, era vigilado en la misa para que cantara, y en su cuarto para que su única herramienta fuera la oración... pero ya no era suficiente para terminar el tormento. Un día al almuerzo, cuando le fue dada su ración doble de carne por indicación médica, pidió un mejor cuchillo, pues le era imposible cortar con la hoja casi roma que le habían pasado. En un segundo de descuido, partió corriendo a su cuarto con el cuchillo. Los otros monjes no pudieron darle alcance antes que entrara y se encerrara. Al llegar a la puerta, un grito se cortó a la mitad: cuando entraron, el joven sonreía al ver su lengua, objeto del mal, en el suelo y fuera de sí para siempre...

33 Comments:

Blogger C.G. said...

Mi estimado doc :

Ese es justamente el tipo de relatos a los que nos tiene... malacostumbrados y que leemos no sin una mezcla de gusto y horror :)
Bien ;)
[bienvenido a nuestros mas profundos horrores]

Bien espeluznante lo que cuenta pues... espeluznante y radical...
¿Deshacerse asi del pecado?, ¿del que usted llama "el objeto del mal"?
¿Será posible deshacerse tan facilmente de nuestros objetos del mal? ¿de aquello que nos tienta, que nos tortura, que nos mueve?
Y una pregunta para usted : ¿cual es su "objeto del mal"?, y si lo tiene ¿cree que pueda deshacerse de él "tan" radicalmente?

Nos leemos en cualquier formato :P

12:08 a. m.  
Blogger pancha said...

Bien Doc... pero el final lo esperaba (o más bien lo imaginaba) desde que comenzó la flegelación... un abrazo

9:57 a. m.  
Blogger EsLoQ`HaY said...

Crudo el tema del orgullo, en lo personal es algo que deje de cuestionarme en el instante que incomodo mi vida.
y usted Doc...
Siente orgullo de sus dedos con los cuales nos deleita de vez en cuando???
Llegaria a fragelarse sus manos por un segundo de humanidad en su alma???

Saludos Cordiales.
Slqhay.

3:04 p. m.  
Blogger poetarafa said...

Buen relato, aunque voy a ponerme desde mi lugar:
1.-Flagelarse y causarse daño no termina con el pecado, pues el "pecado" no viene de la piel, sino de nuestro interior.
2.-Soy un contrario al celibato, por lo tanto considero absurdo encerrarse, por eso no me gusta el tema.
3.- Para que vean que el loco busca realizar sus locuras, es un gran ejemplo tu relato.

Hasta luego, nos contactamos.

4:15 p. m.  
Blogger chilenita_20 said...

Bueno doc eres demaciado bueno en lo que haces este post es para darte las gracias por pasar por mi blog tu opinion es valiosa....


Ahora te invito a que leas sobre el exorcismo.... Te espero

chilenita_20

8:09 p. m.  
Blogger LadyGalatea said...

Genial, pero ese final se esperaba en todo caso, pero de igual forma, me gusto, cuidate, nos estamos posteando!

8:45 p. m.  
Blogger teceo said...

bien.... en un segundo capitulo el monje podría autodecapitarse... pues sus pensamientos respecto al orgullo de haber hecho un sacrificio mayor que el de todos los demás monjes le tortura... no puede soportar el pecado del orgullo y empieza a pensar como eliminarlo...

Poe dijo: Si uno mira al abismo, el abismo mira hacia uno

Gracias por pasar por mi basurero

Teceo

8:55 p. m.  
Blogger Siempreelsur said...

Me cargan los curas. Bien merecido se lo tiene, por donde pecas pagas, dice el dicho, debería entonces como decía Teceo haberse cortado la cabeza, etc.
Besos Master King Blood.
(te aumento los titulos porque advierto con mucho agrado que eres grande dentro de la calvera)

11:40 p. m.  
Blogger Siempreelsur said...

Blood, Master King, o sea, los curas, no son todos los curas, jajaja. Pero a una que es humana nada más le queda mucho por recorrer, pero de verdad me cargan, eso no significa que sean todos iguales, ni nada de eso. Pero tengo claras mis antipatías y simpatías.
ajajaja.
Ves que tienes lago debajo de la clavera, más que aire.

12:24 a. m.  
Blogger Ramona Torres said...

Entre neblinas vuelvo de ultratumbas, con el corazón en la mano y estacado.

Vuelvo como una muerta en vida sólo para leerte.





P.

1:21 a. m.  
Blogger Ramona Torres said...

Entre neblinas vuelvo de ultratumbas, con el corazón en la mano y estacado.

Vuelvo como una muerta en vida sólo para leerte.





P.

1:21 a. m.  
Blogger Criatura Nocturna said...

Malditos sentimientos castrantes de culpa. Si uno tiene un don, debe sentirse orgulloso de eso, por algo te lo dieron.
Al final su misma iglesia se encargó de opacarlo y no su Padre.

Saludos nocturnos Calavera

P.D: La tortura continuará...sé que te gusta.

2:18 a. m.  
Blogger ♦♦♦sol♦de♦soles♦♦♦ said...

Me quedé muda y pensar que eso sí ocurre, me deja helada...
Siempre vas más alto, me gustó mucho esta sorpresa de tema en tu narración.
Besooooooooos.

P.D: Perdona la tardanza en mi aterrizaje, pero he tenido muchoo
trabajo,pero me organizo y yo aqui siempre visitando tu Castillo.

2:31 a. m.  
Blogger EsLoQ`HaY said...

Querido Doctor, no saciada mi sed de sangre, decidi chekar los post anteriores a mi llegada a su castillo, y me encontre con "MISION" , muy fuerte, muy sangrienta, muy usted, fue ahi donde entendi lo merecido de su nombre... Doctor Blood...

Saludos Cordiales.
Slqhay.

5:06 p. m.  
Blogger Danicienta said...

esto me recordó a Umberto Ecco... en el nombre e la rosa....

ellos mismos han hecho que la gente se aleje de Dios

buen texto...no me asombra...como de costumbre... de usted se esperan...
besos

10:18 p. m.  
Blogger Águila libre said...

Buenas noches Mr. Blood: excelente relato, fuerte. Él tenía un grave problema, peor que el orgullo o su sentimiento de pecado mal entendido, lo más grave era que no fue capaz de obedecer a sus superiores y no entendió que él estaba ahí para eso primero.

Y el final, bueno, no estaba sano mentalmente, asi que cualquier flajelo contra si mismo se podía esperar, claro que se me apretó la guata al imaginarme la lengua tirada en el suelo llena de sangre.

Besos,

María Paz

1:19 a. m.  
Blogger Princesa Dariak said...

El pecado no era la lengua, sino para lo que el creìa que la usaba, para su propia gloria y no para la de Padre. El pecado no muere con la cercenaciòn de un miembro, sino con extirpar de raiz el sentimiento de presunciòn...

Como siempre, extelente texto.
Para cuando editaras el libro con todos estos relatos sangrientos?....

Un abrazo de Luz.

11:16 a. m.  
Blogger Pinkerton said...

Este requiere más desarrollo, era muy predecile y lo de la nutrición especial da indicios de demasiado tecnicismo, suena a comentario de UVI esperando poner la dosis de proteínas y ClNa y ClK necesarios.

1:07 p. m.  
Blogger Pinkerton said...

quise decir predecible.

1:07 p. m.  
Blogger Cococita said...

Huyyyyyy..... pero que flagelante el relatooo, muy bueno, como siempre...NOTABLE!!!!
Un abrazo.

3:18 p. m.  
Blogger Claudio López Iscafre said...

Dr. pase a visitarlo y a leer otro de sus relatos... le dejo mis respetos
abrazo

9:57 p. m.  
Blogger Michelle מישל said...

pobre monje, es el retrato de la castración del gozo verdadero, de aquello que te hace feliz...el miedo al placer¡¡¡bien católico tu monje...Un abrazo para ti y estaré leyendoté
Michelle

1:13 p. m.  
Blogger Lil said...

Que horror, te vas a cortar los dedos por escribir este post? O te vas a sacar el ojo izquierdo porque te hace pecar?

8:21 p. m.  
Blogger Cristian said...

Blood:
Ya te di mi opinión del texto, que en tu estilo, genial como siempre. La nota de exageración hace que tu relato sea con un final tan macabro... aunque te aseguro que en los conventos de monjes la vida es muy distinta. Bendiciones.

11:51 p. m.  
Blogger Unmasked (sin caretas) said...

Te has vuelto tan sangriento...pero te felicito sacas ideas de no se donde.

Te mando un beso querida calaverita tiernuda...


la mal portada

12:17 a. m.  
Blogger vylia said...

Me encantaría que cada cosa que nos tortura pudiera salir de nosotros así.

Un abrazo escarlata.

12:38 a. m.  
Blogger Olie said...

¿Y qué es el pecado, finalmente?
¿Ir en contra de uno mismo o de Dios, que mora en nosotros?

Más que un gesto de autoflagelación con la esperanza de redimirse, me parece de una soberbia y una locura tremenda...

Buen relato. Espeluznante, pero bueno, pues no creo que sea distante de lo real: monjes locos los hubo por doquier, más aún en esa oscura y supersticiosa Edad Media, en que los hijos ilegítimos que tuvieron con monjas y laicas eran denominados "hijos de dañado ayuntamiento"...

¡Cuánta hipocresía! ¿La habrá aún?

Abrazos, me gustan tus temas:

olie
26 feb

2:27 p. m.  
Blogger Die Walküre said...

Querido Blood!
Sus relatos son cada vez más espeluznantes...
Es un gusto volver después de alejarme un tiempo y reencontrarme con tan sangriento texto...
Cuidese mucho,querido Doctor
Auf Wiedersehen!

11:29 p. m.  
Blogger Joss said...

Sin saber lo mucho que algunos necesitan de ese tratamiento.

DTB

PD: Una pregunta, ¿por casualidad le recetó lengua mechada? Seguro no le dieron tiempo de terminar...

1:13 a. m.  
Blogger Monin said...

Ucha, yo pensé que se iba a suicidar, pero seguro que era muy fome suicidarse... la castración y el pecado... ufff ni pienso en todo lo que debería cortarme por pecadora... partiendo por la cabeza... jajajaja

Besitos doc!! Saludos a la novia!!

10:45 a. m.  
Blogger Juan Carlos Morgado said...

MAESTRO !!!

simplemente genial la entrada ... cada día corre más sangre

1:53 p. m.  
Blogger Piel said...

Un saludo cariñoso y por partida doble mi Blood... en cuanto me pongaal dia comentare jajajaj! pronto lo prometo por ahora solo un saludo mio y del futuro bb

Ciao°°

2:52 p. m.  
Blogger Don Chere® said...

Ja...cuentitosd de terror y suspenso para vuelta de vacaciones...acá esdtoy devolviendo comproisos y comentarios..la verdad soy honesto..lei poco y nada, pero prometo pasar mañana con calma y dejarte un comment como la gente.-

Cuídate.-

10:43 p. m.  

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