Soldado
El reloj avanzaba lentamente, poniendo más distancia entre segundo y segundo para hacer que el dolor durara más; era la tortura más cruel que podía sufrir un hombre en su condición. Como militar ya sabía de dolor, lo había sufrido incontables ocasiones, pero esto era demasiado. Su cuerpo no aguantaría más esa interminable tortura.
El soldado se encontraba tirado sobre la mesa, casi desmayado del dolor. Hacía ya varios minutos lo habían amarrado, y estaba a merced de lo que tenía que pasar. Cada segundo se hacía peor el dolor, y ya no sabía cuánto más podría soportar.
De pronto entra a la habitación un viejo delgado con cara de apurado. Sin saludar a nadie mira al soldado, y le hace señas a otro de los militares, el cual rasgas las vestiduras y deja al descubierto parte del cuerpo. El enjuto viejo saca raudamente una sierra y sin que casi nadie lo notara amputa la pierna destrozada por las balas enemigas del pobre muchacho, quien luego es emborrachado con media botella de bourbon, recibiendo la otra media botella en el improvisado muñón: por fin el dolor había desaparecido.
El soldado se encontraba tirado sobre la mesa, casi desmayado del dolor. Hacía ya varios minutos lo habían amarrado, y estaba a merced de lo que tenía que pasar. Cada segundo se hacía peor el dolor, y ya no sabía cuánto más podría soportar.
De pronto entra a la habitación un viejo delgado con cara de apurado. Sin saludar a nadie mira al soldado, y le hace señas a otro de los militares, el cual rasgas las vestiduras y deja al descubierto parte del cuerpo. El enjuto viejo saca raudamente una sierra y sin que casi nadie lo notara amputa la pierna destrozada por las balas enemigas del pobre muchacho, quien luego es emborrachado con media botella de bourbon, recibiendo la otra media botella en el improvisado muñón: por fin el dolor había desaparecido.
14 Comments:
iks!!!!! que asquerosillamente terrorifico el cuento
Jajja me pase como 1500 rollos en las primeras lineas, primero que no era un 'soldado' precisamente, pero si lo era.
Luego que estaba herido, tirado por ahi despues de algun ataque...
Luego que iba a ser torturado...
Y me equivoque en todas, asi no se vale!!
jajaj
Salu2 Doc
http://intranjeros.wordpress.com
guacatela... qué duro y cruel!
pero muy entretenida lectura
saludos!
VH
Como hija de diabètico amputado de ambas piernas, debo dar gracias a Dios que ahora existe la anestesia, aunque a mi pobre viejo lo durmieron la mitad del cuerpo y tuvo que oir el sonido de la sierra y sentir hasta el olor a carnicerìa del pabellòn. En dos ocaciones...
Buen cuento, yo tambièn esperaba la tortura...eres seco Blood, besos...
Uf, que juerteeee... muy visceral el cuento mi docs,
Saludossss
Weno el cuento... igual podrias haber alargado mas la tortura de cada moviemiento de sierra cortando tendones, musculos y nervios...
Coke
Y yo que ya pensaba en una descripción digna de una película gore, jajaja.
Saludos
Había leído el cuento y ya iba a terminar mi hora de colación para ponerme a trabajar, pero la advertencia pudo más. No quiero morir joven así que comento... jeje.
Un blog sangriento el suyo. Y un post fuerte. Ahora existe la anestesia para el dolor físico, pero para mucha gente el alcohol, sigue siendo su anestesia sentimental.
Saludos.
hemmm... juerte.
Ta gueno el relato, corto y preciso, aunque a mi no me gustan para nada los temas de guerra ni soldados ni armas ni nada de eso... me dan nauseas!
Un abrazo.
Mish! sorprendente el relato... da para pensar unas cuantas opciones, bueno, me gustó.
SALUDos!
uuuu!!!
Soldados!!! (me encantan)
Está muy bueno, da un giro inesperado al final... pensé que lo iban a torturar, pero no!!!
Wiii!
Saludos le enviamos desde el PsIcKiatrico.
¡AYYYYYYYYYYYYYYY!
¡QUÉ ATROZZZZZZZZZZZZZZZZ!
BUENOOOOOOOOOO.
CARIÑOS.
Jajajaja...
¡Lo lograste!
Te lo dije ;-)
:-P
Así era como se hacía en la guerra civil estadounidense. Los doctores andaban con un maletín donde tenían serruchos y licor, el anestésico de la época.
Adelante y éxito.
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