Agotamiento
La vieja escritora estaba sentada impávida frente al monitor de su computador. La hoja en blanco del procesador de texto gastaba su cansada vista luego de horas de estar en el mismo estado, tal y como estaba su mente: sin expresión. Al parecer estaba llegando el temido momento en que cada autor se enfrenta a la realidad dolorosa de la creación humana: el agotamiento final.
Ella ya había pasado por períodos normales de sequía creativa (algo completamente esperable en cualquier escritor), en los cuales escribía verdaderas basuras que a poco andar terminaban borradas de su disco duro y de su mente. Pero ahora la historia era diferente, nada salía de su cabeza capaz de plasmarse en una hoja de algún futuro libro. Si bien era cierto la vida la había premiado y con lo que había ganado en su vida ya no era una necesidad económica el escribir, sí lo era para su alma.
La vieja escritora seguía impávida frente a la pantalla de su computador. El sufrimiento era enorme al tener su cabeza llena de ideas para crear y no poder sacarlas de sí para entregarlas al mundo: el infarto cerebral la había dejado paralizada esa mañana, y no sólo le impedía escribir sino que hacer cualquier movimiento. Lamentablemente sólo paralizó su cuerpo, dejando intactas su mente y su respiración…
Ella ya había pasado por períodos normales de sequía creativa (algo completamente esperable en cualquier escritor), en los cuales escribía verdaderas basuras que a poco andar terminaban borradas de su disco duro y de su mente. Pero ahora la historia era diferente, nada salía de su cabeza capaz de plasmarse en una hoja de algún futuro libro. Si bien era cierto la vida la había premiado y con lo que había ganado en su vida ya no era una necesidad económica el escribir, sí lo era para su alma.
La vieja escritora seguía impávida frente a la pantalla de su computador. El sufrimiento era enorme al tener su cabeza llena de ideas para crear y no poder sacarlas de sí para entregarlas al mundo: el infarto cerebral la había dejado paralizada esa mañana, y no sólo le impedía escribir sino que hacer cualquier movimiento. Lamentablemente sólo paralizó su cuerpo, dejando intactas su mente y su respiración…
7 Comments:
Espeluznante !!!
Ese es mi mayor miedo: quedar así, paralizada, con el mate funcionando y sin poder comunicarse de ningún modo!!! y depender de otros!!! NOOOOOOO!!!
Esa si que es muerte en vida
SIMPLEMENTE TE-RRI-BLE!!
Oooh que heavy... te pasaste!!
Aterrorizador tu cuento, intimidante jajaj
bechooo
Waaaa creo que es lo peor q le puede pasar al ser humano.. que la mente siga funcionando y el cuerpo no responda!!! Horrible! y lo más terrible que eso puede pasar cuando menos te lo esperes!!!
En fin, hace tiempo que no me pasaba por aqui, y la verdad lo hacía pa desearle un Feliz Día Doc!!!! (si es un poco tarde, pero esta dentro de las 24 hrs)
Eso!!
Saludos le enviamos desde el PsIcKiatrico
"vieja escritora" no será acaso alguna referencia a esa escritora local que ha tenido éxito afuera pero que recibe no pocas críticas en el ambiente local?
Para mi ese es uno de los mayoes miedos. Una enfermedad que me haga depender de otros y que no me permita hacer nada, pero conservando intactas mis facultades mentales.
Saludos
si quedo asi me pegai un tiro, ni cagando aguanto, con lo hiperventila no seria vida,.
Hola Doc!!!
uffff terrible tu cuento, está muy bueno, te deja pensando..
Cariños,
Yo
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