Si entras a este blog es bajo tu absoluta responsabilidad. Nadie asegura que salgas vivo... o entero. Si imaginaste que aquellas pesadillas interminables que sufrí­as de niño cuando te daba fiebre eran horrorosas, prepárate para conocer una nueva dimensión de la palabra HORROR...

domingo, septiembre 13, 2026

Bostezo

La añosa mujer se levantó cansada esa mañana, como ya le estaba pasando hacía cerca de tres meses. De un día para otro empezó a cansarse cada vez más, y a bostezar muchas veces todos los días; de hecho ya sus conocidos le preguntaban acerca de su descanso, pues bostezaba demasiado, casi a cada instante. La mujer dormía casi nueve horas al día, y pese a ello no dejaba de bostezar. La mujer no sabía qué pensar y no quería ir al médico, pues la última vez que consultó le encontraron un cáncer y estuvo en un eterno y doloroso tratamiento de tres años para erradicarlo de su cuerpo., lo que la dejó temerosa de consultar desde que la dieron de alta.

La mujer salió de su casa camino al trabajo a la misma hora de siempre. Para llegar a la empresa en que se desempeñaba como operaria, debía tomar tres buses, pues vivía bastante lejos de donde trabajaba. Esa mañana había un exceso de escolares en el bus, pues se habían acabado las vacaciones de invierno y debían volver a clases. A la mujer le cedieron el asiento por lo que pudo iniciar la primera parte del trayecto bastante cómoda; sin embargo los bostezos no paraban. De pronto la mujer se fijó en una escolar que la miraba fijamente, como si sus bostezos la incomodaran. La mujer prefirió simplemente ignorar a la muchacha y mirar el paisaje urbano mientras se acercaba a paradero para hacer el primer transbordo al segundo bus. Al llegar al paradero la mujer se bajó; al pararse en la plataforma de espera de buses, se fijó que la escolar también se había bajado, y la miraba fijamente cada vez que bostezaba.

La mujer se acercó a la escolar, molesta. Antes que pudiera decir nada, la niña le preguntó desde cuándo estaba bostezando tanto, y si le había pasado algo justo antes que ello empezara. La mujer quedó paralizada, le contó a la escolar que el problema llevaba seis meses y que una semana antes de empezar había peleado con su hermana menor por la herencia de sus padres, recientemente fallecidos. La niña le pidió que la acompañara a una cuadra del paradero, que ella le podría solucionar el problema. La mujer vio la hora, y al darse cuenta que estaba adelantada, decidió acompañar a la escolar.

La mujer y la niña entraron a una calle sin salida. La escolar sacó un extraño collar y empezó a rezar en voz baja en un idioma desconocido para la mujer. De pronto le dieron ganas de bostezar nuevamente, pero en esta ocasión el bostezo duró casi un minuto. Con horror la mujer vio cómo una forma humana de gas salía por su boca en el bostezo. La joven medium le explicó a la mujer que su hermana había conseguido el alma de un muerto para hacerle daño, pero esa alma se negaba a dañarla, por lo que intentaba salir por el bostezo esos meses. La mujer miró a la escolar ya curada de su tormento, y le preguntó cuánto le debía; la muchacha la miró, y le pidió que le comprara sopaipillas en el puesto al lado del paradero.