Si entras a este blog es bajo tu absoluta responsabilidad. Nadie asegura que salgas vivo... o entero. Si imaginaste que aquellas pesadillas interminables que sufrí­as de niño cuando te daba fiebre eran horrorosas, prepárate para conocer una nueva dimensión de la palabra HORROR...

domingo, agosto 30, 2026

Ataque

Las palabras se confundían en la mente de la adolescente. Una mujer desconocida la detuvo en la calle y le empezó a gritar de la nada que era amante de su marido y que estaba destruyendo una familia. La niña, que apenas superaba los quince años y venía camino del colegio a su hogar con uniforme escolar miraba para todos lados tratando de entender qué estaba pasando. De la nada aparecieron dos escolares más que tomaron a la mujer por los hombros y la cintura y la subieron a un auto; tras ellos apareció un hombre adulto deshaciéndose en disculpas y explicando que su esposa estaba mal del cerebro y se les había escapado de la casa. El hombre miró con vergüenza a la escolar, puso en su mano un billete a modo de compensación y se subió al vehículo.

La adolescente llegó a su casa, y antes de decir nada entró a su dormitorio, abrió el cajón del escritorio y dejó dentro el billete, junto con otros tantos que había recibido esa semana. Al llegar al comedor su madre la saludó y mientras le servía la once le preguntó cómo había sido su día; la adolescente le contó el incidente, la madre escuchó todo y bajó la cabeza. La muchacha empezó a sentirse desamparada hasta que llegó su hermana, dos años mayor, quien alcanzó a ver el incidente de su hermana con la mujer y antes que el vehículo partiera lo empezó a patear con violencia, para terminar golpeando a todos sus ocupantes. La hermana mayor le contó con lujo de detalles todo lo que le hizo al vehículo y sus ocupantes, lo que alegró a la adolescente y la hizo sentirse algo más protegida. El resto de la tarde ambas adolescentes la pasaron conversando de lo que le estaba pasando a la hermana menor: hacía cerca de un mes que gente en la calle se le acercaba a acusarla de cosas que no había hecho, para que luego algún familiar interviniera para aclarar la situación y compensarla económicamente. Las muchachas no entendían qué pasaba ni dónde buscar ayuda.

A la tarde siguiente ambas muchachas se fueron juntas a casa, pues la hermana mayor estaba decidida a proteger a la menor de cualquiera que intentara echarle a perder la tarde. A mitad de camino y al doblar una esquina se encontraron de frente con dos tipos enormes de mirada perdida que alcanzaron a bloquearles el paso por no más de dos segundos, para luego separarse y dejarlas pasar; las muchachas quedaron sorprendidas al ver la estatura de los hombres,y apuraron el paso como si ello fuera el presagio de algún problema. Dos cuadras más allá´un hombre gordo las detuvo y empezó a insultar a la menor: de inmediato la mayor se interpuso entre ambos siendo empujada y derribada por el tipo quien empezó a mover los brazos de modo amenazador. En ese momento aparecieron los dos hombres enormes quienes tomaron por los brazos al hombre gordo quien palideció. Al instante en el cerebro de ambas muchachas se escuchó la orden de avanzar sin mirar atrás. Las muchachas salieron corriendo; dos segundos después un destello iluminó todo a sus espaldas, pese a lo que no miraron atrás. Desde el plano superior un ser de luz miraba la escena, complacido: la maestra y la guerrera habían empezado a entender algo de sus misiones, y habían hecho caso a los guerreros de la luz, quienes se encargarían desde ese momento de proteger los planes de ambas elegidas de los ataques de la oscuridad.