Si entras a este blog es bajo tu absoluta responsabilidad. Nadie asegura que salgas vivo... o entero. Si imaginaste que aquellas pesadillas interminables que sufrí­as de niño cuando te daba fiebre eran horrorosas, prepárate para conocer una nueva dimensión de la palabra HORROR...

domingo, julio 12, 2026

Audífonos

El muchacho caminaba feliz por la calle. Hacía ya un mes que su madre le había regalado audífonos con cancelación de ruido, y desde ese momento su percepción de la realidad había cambiado por completo. El chico podía caminar por la calle sin escuchar en su real intensidad gritos, bocinazos, ruidos de motores; ahora todo sonaba atenuado y era la música lo que realmente llenaba su ambiente. El mundo se había convertido en un lugar un poco más feliz desde el día del regalo, y eso se lo agradecería por siempre a su progenitora.

El adolescente era centrado y cuidadoso con sus cosas, sabía que no podía usar los audífonos en clases, y para evitar molestias de sus compañeros y amigos simplemente no los usaba en el colegio. Así, su tranquilidad empezaba al salir de clases y duraba hasta que se acostaba; de todos modos, y por respeto a su madre, en casa usaba una cancelación parcial para no perder la comunicación en el hogar. Sin embargo su madre también respetaba sus espacios, por lo que no estaba todo el tiempo hablándole ni interrumpiendo su tiempo libre, lo que le daba la libertad al muchacho de disfrutar al máximo su adolescencia.

Esa tarde de viernes el muchacho había llegado temprano del colegio, tomó once con su madre y su hermano menor, jugó bastante rato con su perro, un mestizo que quiso ser pastor alemán pero no lo logró pese a su esfuerzo, luego de lo cual se fue al dormitorio. Antes de subir al segundo piso su madre le preguntó si no saldría esa tarde con amigos a jugar a alguna casa, a lo que el muchacho respondió que no, que esa noche jugarían en línea; la mujer no entendía mucho pero la dejó contenta el saber que esa noche su hijo no saldría, pues ella andaba con un extraño presentimiento. Una hora más tarde diez amigos estaban jugando en línea el juego de moda, todos con una botella de bebida y una bolsa de papas fritas visibles en pantalla. De pronto, y por encima de la cancelación de ruido de los audífonos, el muchacho escuchó algo, le avisó a sus compañeros de juego y salió de la habitación, dejando la puerta abierta y los audífonos con micrófono conectados. Uno de los muchachos escribió por el chat que guardaran silencio a ver qué pasaba, para luego molestar al adolescente.

Nueve muchachos escucharon pasos bajando la escalera. Nueve muchachos escucharon una voz de mujer quejándose y llamando al parecer al hermano del adolescente. Los mismos nueve muchachos escucharon el grito desgarrador de su amigo, luego de lo cual se dejó sentir un ruido sordo, un fuerte golpe en el piso, otro ruido sordo, y luego sonido de desconexión y reconexión de los audífonos. Un minuto después, y luego de escuchar de nuevo pasos en la escalera, una imagen abrió la puerta, vestido completo de negro y con un arma en la mano. Los adolescentes vieron cómo el tipo manipulaba el computador para conseguir todas las direcciones IP de los conectados. Antes de salir miró a la cámara, y pasó su dedo pulgar levantado por delante de su cuello.