Si entras a este blog es bajo tu absoluta responsabilidad. Nadie asegura que salgas vivo... o entero. Si imaginaste que aquellas pesadillas interminables que sufrí­as de niño cuando te daba fiebre eran horrorosas, prepárate para conocer una nueva dimensión de la palabra HORROR...

domingo, julio 05, 2026

Secretaria

La secretaria estaba indignada. Esa mañana había llegado temprano al trabajo pues su jefe le pidió un informe contable del primer semestre para presentar a gerencia, pese a que la noche anterior apenas pudo dormir pues su ex novio se había suicidado, y su whatsapp estaba lleno de mensajes y recriminaciones que le impidieron descansar adecuadamente. Cerca de las once de la mañana envió por mail el texto a su jefe para que lo revisara, siendo deviuelto a los cinco minutos pues estaba lleno de inconsistencias, faltas de ortografía y errores gramaticales que lo hacían impresentable. La mujer miró el texto, le encontró toda la razón a su jefe, lo eliminó y empezó a redactar desde cero.

La secretaria llevaba once años trabajando en la empresa, de los cuales diez había estado con su ex novio. La relación era buena pero ella siempre aspiraba a más; en el trabajo se hizo amiga de un compañero que estaba estudiando una especialización, la amistad pasó a amor, terminó acostándose con su amigo luego de lo cual le avisó a su novio lo sucedido terminando la relación de un día para otro. El joven no aguantó la pena y dos días después del término de la relación se lanzó al vacío desde un piso veinte: por ello los amigos en común la culpaban a ella de la decisión del joven, lo cual tenía a la mujer con un dolor de cuello insoportable desde que se había levantado esa mañana. Luego de silenciar el whatsapp para poder concentrarse, empezó a reescribir el informe. En ese momento una mujer muy joven de la empresa de aseo entró a vaciar el papelero: veinte segundos más tarde la secretaria la miró por el tiempo que se demoraba, descubriendo que la muchacha estaba tiesa y pálida mirándola.

La secretaria empezó a interrogar a la muchacha. Esta le dijo que ella venía de un linaje de brujos, pero como nadie le creía no hablaba del tema. La secretaria le dijo que hablara, que al final ella juzgaría; la muchacha entonces le dijo que el alma de su ex estaba con ella, puntualmente encaramada en su cuello, y que él hacía que ella se equivocara al escribir. La mujer la miró incrédula, pero le dijo que si tenía alguna evidencia le pagaría por su ayuda. La muchacha sacó su celular, le tomó una foto a la mujer y se la mostró: en ella sólo aparecía la imagen de la mujer sentada. Luego la muchacha entró a los filtros fotográficos, cambió contraste y luminosidad, luego de lo cual apareció una nube de la estatura de su ex novio sobre su cuello y colgando hasta su cintura. La secretaria fue al baño, vomitó, y le dijo a su jefe que estaba enferma, que necesitaba irse a su casa, y que la chica del aseo la llevaría. La secretaria tomó de la mano a la muchacha, le pasó una cantidad considerable de billetes, y le dijo que tenía hasta la mañana siguiente para sacarle el alma de los hombros. La muchacha le devolvió el dinero, y le dijo que eso era imposible, que esa alma la acompañaría en sus hombros hasta el final de su vida. La mujer en ese momento miró la ventana más cercana que tenía, y empezó a pensar qué hacer.