Hueso
El viejo perro enterró el extraño hueso que había encontrado, pues debía proteger su sustento de la semana. Doce años de callejero le habían enseñado todo acerca de la vida, y una de las principales lecciones era no morir de hambre. A diferencia de los que servían a los humanos, que eran alimentados, bañados y sanados, su casta debía proveerse de todo: claro, el baño y la salud casi no contaban, lo más importante era alimentarse y sobrevivir. El mundo de los humanos era raro, pero ya había aprendido a no cuestionarse y a aprovechar todo lo que los humanos no usaban, rechazaban ó malgastaban.
Esa tarde andaba de suerte. Los otros callejeros no aparecían por ningún lado, así que tenía las calles sólo para él y los humanos. Ya sabía cómo reconocer a los que los pateaban, y hasta cómo encorvarse para amortiguar el golpe, así que no se asustaba al pasar entre ellos. De pronto encontró un hueso grande y extraño, el que aseguró en su poderosa mandíbula y llevó al sitio eriazo donde guardaba sus presas.
No entendía por qué los humanos huían al verlo con el hueso, como si fuera algo maligno. Luego de enterrarlo se echó cerca a dormir. Al rato despertó por un enorme estruendo en el lugar donde estaba su hueso. No entendía por qué los humanos habían ido a desenterrar su hueso, ni por qué éste había explotado, despedazando a varios de ellos. Lo único que el quedaba claro era que gracias a la explosión, tenía carne y huesos para rato…
Esa tarde andaba de suerte. Los otros callejeros no aparecían por ningún lado, así que tenía las calles sólo para él y los humanos. Ya sabía cómo reconocer a los que los pateaban, y hasta cómo encorvarse para amortiguar el golpe, así que no se asustaba al pasar entre ellos. De pronto encontró un hueso grande y extraño, el que aseguró en su poderosa mandíbula y llevó al sitio eriazo donde guardaba sus presas.
No entendía por qué los humanos huían al verlo con el hueso, como si fuera algo maligno. Luego de enterrarlo se echó cerca a dormir. Al rato despertó por un enorme estruendo en el lugar donde estaba su hueso. No entendía por qué los humanos habían ido a desenterrar su hueso, ni por qué éste había explotado, despedazando a varios de ellos. Lo único que el quedaba claro era que gracias a la explosión, tenía carne y huesos para rato…
27 Comments:
jajajaja, asi que el perrito tuvo huesos para rato. Me llamo mucho la atencion tu bloog =)... ahora sobre todo, pasare a leer todo lo que hay... espero seguir leyendote, y por su puesto te dejo invitado a mi espacio tambien.
abrazos!
terran
Pobre perro...pero sobre todo, pobre humanos damos lástima de verdad.
un saludote Doc, estuvo muy bueno el cuentito.
Hace un tiempo te sigo, me gustó tu historia, un final sorpresivo.
¿Cómo se llama el can? ¿Seamus?
un abrazo desde Ushuaia
En esta historia el más inteligente terminó siendo el perro.
Saludos
Que huesito explosivo...Se tomaria un disfruta acaso? jajaja.
Hoy no corrió sangre, lo lamento. No tengo nada que convidarte.
Saludos nocturnos
Genial...
Besooooooooooooos y que estés muy bien ☼
... que buena, espero que los que estallaron, desmembrados y gelatinosamente esparcidos, con sus carnes aun humeantes sena chavez y sus secuaces...jajaja... mandame un libro a este pobre becado.
¡Era un hueso mágico! Le trajo comida por montones.
Un saludo.
Te tengo un cuento más de terror aun....... " me caso"
ja!
Un abrazo
harta comidita :P
Por Dios... tu imaginación no tiene límites parece. Bendiciones.
Esto es lo que llaman humor negro?
Me sonrío al final de lo sangriento que fue. Estoy por creer que tus finales resultan ser contraros a lo que pienso será.
Un abrazo no sangriento para tí y, sí con una sonrisa en los labios!
Te tomaste en serio la sobredosis de sangre eh?? Jajajajjaja!! Y me dejaste picada con la crítica a mi cuentito... Ya verás!! Estoy pensando en un cuentito con final carmesí... Solo espero poder estar a la altura de tan noble carnicero...
Me gustó el perrito este... pero no alcancé a cachar lo del hueso grande y explosivo... Debe ser porque estoy de vacaciones, jajajjaja!!!
Besos de aquellos, mi Doc!!
Icy
Humm, aún sigue fresco en mi cabeza el mejor que te he leido, Meditación, debieras explotar más esa vena ssrcástico-sangrienta. La última frase "el" dalo vuelta para que se entienda.
Pd:
Fácil, yo había mencionado a la Brannigan y a los grupos rockeros, y pensé que estabas aludiendo a eso, sólo seguí el juego, gran ego el mío ¿eh?
En tus podcasts no he podido dejar comment, no me deja :( .
besazos amargos para ti bludi
Inesperado final........... favorable para el perro.
Saludos.
guau!
me encantó el final... inesperado.
ajaja...creo que estoy descubriendo un lado oscuro en mi al leerte y disfrutar de tus historias macabras, ajajaja... Me encantó el final, sorprendente.
besos...Qettah
madrugas mucho, tiene que ser temprano en Chile doc... besos...
Me encantaría ser un perro, considerando que todo, todo, puede ser reducido a un rico hueso.
qur tétrico.
Me sorprendió.
Bue, me iba a ir sin comentar pues te comenté en otro blog, pero cuando vi ese cartelito me dieron ganas de moerderte y desangrarte, que te parió!
entonces nomás pa que sepas que ando por acá, que te leo y que ahora no puedo pero mañana a ver si te escucho porque anduve perdida en una nebulosa y me he perdido, valga la redundancia, de algunas cosas tuyas Y ¡quiero conocer tu voz!
besotes!
Vero
(¿me saldrá ese cartelito otra vez????)
Quedé desconcertada.
Entretenido el cuento, pero no entendí el final. ¿Será muy tarde?
Cariños.
Buen relato..
La verdad es que no entiendo por qué la crueldad hacia "el mejor amigo del hombre", es patético.
Y después se quejan de las mordidas.
Saludos, y te aviso que he actualizado el blog.
OMFG!!!! (cuando quieras te lo traduzco)
¿estuve en un pedestal y ni siquiera lo supe? ohh guau, el estúpido meme al menos sirvió para hacerme amargamente feliz en retroactivo ;).
besazos amargos para ti
Hola Doc,
tengo algo para vos en mi mundo
cuando puedas dejar tu dimensión pasa por allí a buscarlo, vale?
besotes!
Me mata las circunstancias en que viven los perritos callejeros. HAce no más de 6 meses adopté al pequeño Brad... solo de pensar como sería su vida y al ver que corría hacia mí ahi en medio de esa calle transitada, no pude hacer más que abrazarlo y traerlo a casa :)
Pues que tipo de hueso tenía el can?... humanos verdad? :S
Pensé que te había comentado, porque lo leí hace unos días.
Y me pareció horroroso. El cuento, la idea de éste, ¿cachai?
En todo caso lograste tu resultado.
Y aunque este tipo de literatura no es de mi agrado, encuentro que en cada cuento estai más pulento.
Saludos.
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