Si entras a este blog es bajo tu absoluta responsabilidad. Nadie asegura que salgas vivo... o entero. Si imaginaste que aquellas pesadillas interminables que sufrí­as de niño cuando te daba fiebre eran horrorosas, prepárate para conocer una nueva dimensión de la palabra HORROR...

miércoles, noviembre 26, 2008

Voz interior

La maldita voz en su cabeza no callaba jamás. Había visto un sinfín de médicos, psicólogos, científicos y demases, y nadie había podido darle una explicación convincente para esa maldita voz que no lo dejaba vivir. Había intentado cientos de cosas para terminar con ella, desde medicamentos, hipnosis, brujería, imanes, y hasta cosas inenarrables, sin conseguir siquiera que la voz disminuyera un poco. Seis meses atrás era un empleado común y corriente de una empresa de telefonía como tantas pululaban en el mercado de las telecomunicaciones. Justo hacía seis meses la empresa decidió instalarles un chip subcutáneo con toda la información que requerían para su trabajo, además de sus datos personales: así, bastaba con usar el lector adecuado para tener una verdadera enciclopedia disponible en sus antebrazos. Y al poco tiempo de activar el chip, empezaron las voces.

Ya que al parecer no quedaba otra opción, pidió una cita con el gerente. Temía que al contarle lo tildara de loco o de aprovechador, pero ya no sabía qué más hacer. En cuanto se sentó en su oficina y logró sacar la voz y contarle, el gerente llamó a seguridad por el citófono. Intentó disculparse, pero el error que había cometido era mayor de lo que creía. Dos guardias lo lanzaron al suelo y lo inmovilizaron, y un tercero apareció con una gran hoja de acero, similar a los viejos machetes de cocina: de un certero golpe cercenó el antebrazo del empleado entregándolo al gerente, quien por fin podría disfrutar del novedoso teléfono subcutáneo que por error había recibido el malogrado empleado.

13 Comments:

Blogger Claudia Canifru said...

Jajajajaja, la ondita...

Saludos Príncipe (¡cómo te quedó el ojo!)

6:51 p. m.  
Blogger Daniel said...

Ni cagando aceptaría ponerme un chip para que me tuvieran identificado. Terminariamos pareciendonos a lo que pasaba en la novela 1984.
Saludos

8:06 p. m.  
Blogger Piel said...

EYY!!!

Que miedo!! el lado tecnologico invadiendonos...!!! jajajaaj!

Besos Blood , Pieladentro!!!

8:12 p. m.  
Blogger Clo... LA VILLANA said...

Jeje...Un sship subcutáneo. Mira tú!

11:05 p. m.  
Blogger FENIX said...

Pobre tipo, perder el brazo solo por un error !

saludos.

3:14 a. m.  
Anonymous Rocio said...

pffffffffff, pa variar personas que valen peso para los jefes, wen cuento

12:26 p. m.  
Blogger Rafaela said...

oh oh oh

Me gusta tu vocabulario Blood.

10:17 p. m.  
Blogger Claudia Sandia Colorà said...

pense por un principio..que era la vuelta de pepe grillo o la tan mal usada conciencia...

por suerte que no tengo eso...

y solo es un telefono..que se puede apagar...o cortar

saludos

12:51 a. m.  
Blogger Vero Lostberry said...

Carambolas!!
Y el gerente se comió el brazo, luego que sacó el teléfono?

Feliz finde

10:31 a. m.  
Blogger lulu said...

Muy bueno pero pienso, llegaremos a tanto?, mil besos, Dr Blood, su etrena admiradora...

7:06 p. m.  
Blogger Froiliuba said...

uf lo que mas me alegra es pensar que ese cabrón de jefe después tendría la cabeza loca con las voces jajajajaa


ganaste???


besos desde el exilio

8:18 p. m.  
Blogger RutyMeTaL said...

che..y por lo menos le pusieron un brazo ortopedico ,después de semejante corte.?
pero para mi las voces que escuchaba el empleado eran de una ezquisofrenia nunca detectada.
y ese gerente antes trabajaba en un matadero?.-
saludetes de Buenos Aires.-Ruty.-

9:52 p. m.  
Blogger Mary Lovecraft said...

jeje me encanta la cifi-oscura...a poco la ponemos de moda entre tú y yo hermanito ;)

beso sangriento para tí!

3:29 p. m.  

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