Si entras a este blog es bajo tu absoluta responsabilidad. Nadie asegura que salgas vivo... o entero. Si imaginaste que aquellas pesadillas interminables que sufrí­as de niño cuando te daba fiebre eran horrorosas, prepárate para conocer una nueva dimensión de la palabra HORROR...

miércoles, enero 02, 2013

Culpa

No hice nada malo, estoy seguro. La gente siempre malinterpreta lo que hago para culparme de todo, porque no quieren asumir sus responsabilidades, y siempre ha sido así; claro, es más fácil culpar a otro de tus errores en vez de asumirlos y pagar tus culpas. Eso lo aprendí de niño, cuando mis hermanos hacían maldades y me culpaban: obviamente mis padres creían que por ser el menor era el más travieso y descontrolado, así que jamás me creían. Cada vez que aparecían los gatos nuevos amarrados por las colas gritando, o el perro maquillado, o el papel higiénico envolviendo el televisor, mis hermanos me culpaban y mis padres les creían; todo siguió así hasta que un día decidí que ya que me culpaban de todo, empezaría a hacer mis propias maldades, para que los castigos valieran la pena. La primera vez maté de un hondazo a un zorzal y lo eché a la olla del almuerzo: cuando escuché el grito de mi mamá entendí que se me había pasado la mano y que el castigo sería monumental. Mi sorpresa fue enorme cuando vi que mi madre no les creyó a mis hermanos y los culpó a ellos; por fin sentí lo que ellos sentían cada vez que me inculpaban, y vi que era bueno. Desde ese entonces cada broma que hacía le era achacada a mis hermanos, o a mis compañeros de curso, o a quien yo evidenciara como chivo expiatorio.

No hice nada malo, estoy seguro. ¿Por qué no quieren entender que ustedes son culpables de sus decisiones? Cuando saqué mi licencia de conducir empezaron los problemas con los peatones. Llevaba algo así como tres meses manejando , y en una ocasión el semáforo empezó a cambiar de luz para darme la roja, pero con el tiempo y el espacio suficientes como para pasar; justo en ese instante una embarazada decidió cruzar con rojo y no alcancé a detenerme: menos mal que el juez entendió que no quise matarla, y que la culpa fue de ella.

No hice nada malo, estoy seguro. Ese maldito asaltante me atacó con un cuchillo como de treinta centímetros, si no hubiera sido por el palo que había en el suelo y con el que le partí la cabeza al hijo de perra tal vez no les estaría contando esto. Y así suma y sigue, lo bueno es que siempre hay al menos una persona en el lugar y tiempo correctos para entender mi posición y librarme de culpa. Hasta ahora.

No hice nada malo, estoy seguro. Todos quieren eximirse de su responsabilidad en lo que está pasando, pero no pueden, yo no tengo la culpa sino todos ustedes. Ustedes me hicieron así, y no me ayudaron a cambiar. Sí, yo envenené todas las fuentes de suministro de agua de la ciudad, pero nadie los obliga a tomar agua; yo contaminé los alimentos de los animales de consumo y las aguas de regadío de frutas y verduras, pero nadie los obliga a comer. Y ahora tengo listo mi última obra: un agente viral sintetizado que les provocará hemorragias internas imparables, haciéndolos ahogarse en su propia sangre, y que se disemina por el aire. Así que ya saben, si respiran, será culpa de ustedes.

1 Comments:

Blogger LA LOCA DE LA CASA said...

La Culpa: TEMAZO. por qué culpas a otros cuando la culpa es tuya por ser tan culposo. So no tuvieras culpa no escribirías este cuento y no se lo digo a blood, se lo digo al narrador. Crees que al escribir te redimes de la culpa?. No eres tan culpable que necesitas exorcizarte contando tus culpas. Atroz de peor.

8:34 p. m.  

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