Si entras a este blog es bajo tu absoluta responsabilidad. Nadie asegura que salgas vivo... o entero. Si imaginaste que aquellas pesadillas interminables que sufrí­as de niño cuando te daba fiebre eran horrorosas, prepárate para conocer una nueva dimensión de la palabra HORROR...

miércoles, abril 18, 2007

Mentira

El aire se agotaba rápidamente en el cuarto. Parecía una verdadera pesadilla estar sentado en esa silla, atado de pies y manos, en la incertidumbre de lo que podía venir. Le habían dicho que no sufriría pero a esas alturas no sabía a quién creerle, todos le habían mentido de un u otro modo, y esa habitación era la culminación de todas las mentiras. Tal vez era limitado mentalmente, no tenía todas las capacidades que el resto de la gente, pero sabía que las mentiras que le habían dicho lo tenían en la habitación.

Su vida no era muy distinta a la del resto de los campesinos, salvo por su leve retardo mental, lo cual no era barrera para poder desempeñar los trabajos de fuerza que las labores de siembra y cosecha requerían de él. Lamentablemente y como en casi todas partes, su retardo era motivo de burlas. De niño era el burro, de adolescente el tonto, y ahora de adulto todos le decían “animal”. Un sacerdote que se encargaba de mantenerlo alejado de los problemas y de intentar guiarlo por el lado del bien le decía que el apodo era por su fuerza, que superaba a la de un ser humano común; pero por el tono en que se lo decían suponía que no era por eso. Pese a ello obedecía lo que el cura le decía, y se alejaba de quienes intentaban provocarlo; no parecía una mala persona, no se notaba que intentara sacar provecho de él, por ende había motivos para confiar en sus consejos.

Un año atrás apareció un grupo de hombres en el pueblo a quienes todos temían. El cura le dijo que era mejor no acercarse a ellos, que podían tener malas intenciones. Una tarde en que algunos trabajadores empezaron a mofarse de él e insultarlo, fue defendido por el grupo de hombres, quienes golpearon a los que lo insultaban y los corrieron del lugar. Por fin alguien fuera de la parroquia había hecho algo por él sin pedir nada a cambio; al parecer, el cura se había equivocado.

Dos meses después, una noche en que iba camino a la parroquia, el joven sintió unas risas de hombre y gritos algo ahogados de una mujer que venían de una bodega. Al entrar, encontró a sus amigos con una joven mujer que estaba con sus ropas rasgadas y con la cara sangrando. Los hombres le dijeron que estaban jugando con la mujer, que se había caído y que se había lastimado la cara. Uno de ellos le puso una botella en su boca y lo hizo beber más de la mitad del contenido: desde ese instante los recuerdos se hicieron nebulosos. Entre las imágenes que recordaba se veía con los pantalones abajo encima de la mujer; luego los hombres gritando felices con él… finalmente la cara de la mujer se veía morada mientras sus manos apretaban su cuello.

Cuando despertó se encontró encerrado en una celda con un terrible dolor de cabeza. Al rato dos policías lo vinieron a buscar con cara de odio. Al llegar a una habitación más grande vio cómo sus amigos hablaban de cómo lo habían encontrado con la ropa abajo sobre la mujer muerta, que lo habían intentado reducir y que él los había atacado con su gran fuerza. Los meses siguientes fueron de mentira tras mentira, hasta que un juez leyó un documento que no entendió. Todo ese tiempo el cura lo siguió acompañando en la cárcel, hasta que un día no lo dejaron entrar más. A la noche siguiente lo dejaron comer lo que quiso, y temprano lo despertaron. Luego de vestirse con un uniforme que le dejaron, su cura amigo entró. Le dijo que se reuniría con Dios, que sus pesares pasarían rápido, y que si seguía rezando Dios lo perdonaría por lo que hizo. Él era el único que no le había mentido, por tanto haría lo que le dijera. Finalmente lo sacaron engrillado y lo encerraron amarrado en la extraña habitación, donde el cura no lo pudo acompañar. Minutos después un golpe de algo cayendo dentro de la habitación y un extraño olor le dieron la razón al cura…

16 Comments:

Blogger Siempre said...

Ñia, me dió rabia y pena tu cuento, malos los malos. Espero que te las ingenies para la parte dos, alguna venganza del más allá. Lo que sea, mi sentido del juicio se ha alterado.

No te dejo ni abrazos ni nada, hum, me enojé.

10:26 p. m.  
Blogger Criatura Nocturna said...

Quizás esa fue otra mentira más.
Nadie ha vuelto para confirmar o desmentir.

Saludos nocturnos

1:13 a. m.  
Blogger Don Chere® said...

..y cuantos no han caido en la misma..cuantos fueron ejecutados sin haber hecho nada? En USA esa wea es común...ahora tan enmarañado como acña dificil, pero que pasa, pasa.-

Cuídate.-

11:21 a. m.  
Blogger Daniel said...

Al final el inocente que fue arrastrado por otros al crimen fue el que terminó en la carcel y muerto. Y los verdaderos culpables, libres.
Me suena a la justicia chilena. Saludos

12:11 p. m.  
Blogger pancha said...

pagando justos por pecadores, literalmente... pero al final el cura era de los buenos, ya me esperaba algo mas turbiete... abrazos

2:30 p. m.  
Blogger Joss said...

Delgada es la línea que separa la vida de lo que nadie entiende y que al final será definitivo.

DTB

PD: Tan rápido como un rayo y tiempo para decir; ¿qué pasó?

8:20 p. m.  
Blogger vylia said...

Lo que hace el licor...

Un abrazo escarlata.

11:05 p. m.  
Blogger MACARIA said...

No fue ningún inocente pagando por los culpables... Fue, literalmente, un estúpido pagando por estúpido... Eso es lo que pasa cuando te metes donde no te han llamado, y cuando consideras amigos a quienes ni conoces...

2:32 a. m.  
Blogger alba said...

Portación de cara, le dicen en mi país. La justicia, claro, ciega como el que promete sin esperanzas invisibles posteriores.
Besos

3:35 p. m.  
Blogger Águila libre said...

Hola Mr. Blood: Así fue, el cura tenía la razón. Los hombres que se dijeron sus amigos y lo defendieron una vez, lo acusaron y lo hicieron caer en manos de la (in)justicia.

Pero si estoy segura que si el cura tenía la razón, aunque pensara que él lo había hecho, al rezar seguro Dios lo recibiría y ya no tendría que sufrir más aca.

Muchos cariños,

María Paz

2:06 a. m.  
Blogger Supermamá said...

Cuantos caen a diario en la injusticia del humano más cruel...y cuantos más caerán amigo Blood mientras los demás observamos el panorama ajenos.
Un fuerte abrazo y sangrienta semana
bss

7:06 a. m.  
Blogger Juan Carlos said...

Las injusticia de los señores que reparten justicia ....

Que tengas buen día
Un abrazo
:)

1:24 p. m.  
Blogger Israel Robledo said...

Hola, es la primera vez que visito este blog, pero lo que he leído esta bastante bien… Muchas felicidades, excelentes historias, me gusto especialmente la del Plato Frío…

Saludos, Israel

1:47 p. m.  
Blogger C.G. said...

Mi querido y sanguinario doc, vengo contenta a decirte :
¡¡¡ FELIZ SANTO !!!
:P

Y bueno, te aviso que te vas a tener que aguantar por tercera vez mi canto, ejem... afinando...
"Estaaaaas soooooooooon laaaas mañaniiiiiiiitaaaas queee cantaaaaabaaa el reeey Daviiiiiid y como hoooooy es diaaa de tuu Saaaaantoooo teeee laaaas cantaaaaamos a tiiiiii"
;)

Felicidades en sanguinarios chorros efusivos a su alrededor :)
Besos

4:54 p. m.  
Blogger Hulde Ayala said...

tssss... al final quiénes son besyias? es lo único que se me ocurre...

saluditos

11:59 p. m.  
Blogger teceo said...

milagros inesperados...

6:25 p. m.  

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