Si entras a este blog es bajo tu absoluta responsabilidad. Nadie asegura que salgas vivo... o entero. Si imaginaste que aquellas pesadillas interminables que sufrí­as de niño cuando te daba fiebre eran horrorosas, prepárate para conocer una nueva dimensión de la palabra HORROR...

miércoles, agosto 06, 2008

Crónicas de Blood III: Iglesia

Debo ser uno de los cazadores con más mala suerte en el mundo. Habiendo tantos tipos de presas, tenía que tocarme a mí la más débil y dependiente de todas: los humanos. Se esconden cuando llueve, se esconden cuando hace calor, se esconden de día fuera de sus casas, se esconden de noche en ellas… ¿Hay algo a lo que no le teman? Pero bueno, más puede el hambre que el fastidio, y deberé buscar luego qué diablos comeré esta noche.

Mis pasos me guían a través de la ciudad. Otra vez la maldita costumbre de encerrarse: hacen sus famosos edificios para encerrarse a trabajar de día, los ponen en hileras como para lucirlos, a ver cuál es más alto, con más cubículos, en cuál caben más presas… perdón, humanos, y cuál refleja mejor la luz del sol. Y pierden y destruyen la naturaleza por esto. De pronto, entre todas esas fastuosas torres se asoma una casona alta de materiales antiguos y ventanas de colores. Creo reconocer esto, parece que es lo que llaman iglesia: otro sitio para encerrarse y amontonarse. Aquí llegan menos, y sólo de vez en cuando. Si cazara de día sería extremadamente fácil entrar de sopetón y llevarme tres o cuatro de una vez, pero no es el caso. De todos modos igual entraré a ver, en una de esas tengo suerte.

Nunca he entendido el porqué de encerrarse, y en este caso es peor aún, pues al parecer aquí sólo entran y recitan versos. Mientras camino por el centro del pasillo mirando sus extraños símbolos, siento a alguien acercarse a mí por la espalda: al girar veo a un tipo vestido de oscuro, con un gorro y blandiendo un bastón. Pobre imbécil, nunca supo qué lo mató, y dudo que alcanzara a saber que había muerto. Luego de engullirlo y esconder sus ropajes, escucho a lo lejos, en la parte central del pasillo donde hay una mesa de piedra llena de cosas inútiles, una respiración entrecortada y algo silenciada. Raudamente llego al origen, y me encuentro con otro humano, vestido de negro, temblando y con un pequeño símbolo de madera en la mano, que me muestra como para que lo proteja. Levanto mi mano para quebrar su cuello y seguir comiendo… pero luego la bajo y dejo el lugar. Creo que dejaré que crea que su dios está interesado en él y su raza: soy antropófago por naturaleza, pero ello no me hace perverso; bueno, no tanto…

13 Comments:

Blogger Claudia Canifru said...

¿Viste que es dostor sangrita, Dostor Sangrita?

Sabi que yo ni cagando podría escribir una guea así. Nica. Y esa es la gracia, supongo: que todos escribamos distinto.

¿Cuál sería tu escritor de cabecera así por ser en el terror?

9:39 p. m.  
Blogger MNB said...

¡Qué buenooooooooo!

Cuando leo tus cuentos es tanta la ansiedad que me produce llegar al final, que me salta el corazón.

Voy a consultar con mi cardiólogo qué debo hacer antes de leerte.Je Je Je.

(Tengo una coronaria tapada y el pericardio como tela de cebolla y no es broma).

Sigue con tus crónicas sangrientas. No me las pierdo.

Cariños.

1:43 p. m.  
Blogger Bitter said...

nada de medias tintas acá bludi, si vai a ser malo, tenis que serlo siempre, y perverso, no ve que se me ablanda con los años...

2:05 p. m.  
Blogger Carolina González Velásquez said...

Me encanto como describes a los humanos, me encanto como describes a los humanos como presas...
Interesante estilo
Un abrazo y adelante

4:29 p. m.  
Blogger Rockerilla Blackmore said...

Jajajaja, qué enojón, eso y muchas cosas más te hacen demasiado interesante Blood.

Eres un gran observador y lamentablemente yo formo parte de esos humanos, pero ¿podrías hacer la excepción de no comerme y contarme algo más de lo que piensas?

Además no sería muy agradable para ti comer carne desabrida y en poca cantidad, porque ya notaste que soy un palo...

Sea como sea,
saludos como siempre compadre.
Me paro y le aplaudo.

Muak!
Rockerilla.-

6:32 p. m.  
Blogger FENIX said...

Tal vez sea cierto y esos entes como el que describes, no sean como los pintan en la literatura y películas de terror.

saludos.

7:36 p. m.  
Blogger Daniel said...

Me gustó el cuento. Pense que Blood terminaría por cenar sacerdote a la plancha, o algo por el estilo.
Saludos

8:02 p. m.  
Blogger Paula... Andrea said...

Hace rato que no pasaba por acá, por ningún blog la verdad.
He andado en otra, tu sabes.

"Cronicas" me gusto eso ;-)

Cariños!!!!!!!!!!!!!!!

9:51 p. m.  
Blogger Sabina Atalaski said...

Si a unos les gusta el sushi, a otros la comida vegetariana y a otros comer en el Mier-Donalds... ¿qué tanto con el antropófago, o no? jaja
Un abrazo, mi Galeno.
Y gracias por estar (ya sabe)

12:26 a. m.  
Blogger Rockerilla Blackmore said...

Es lo mío viejolais, me encanta dar fuertes declaraciones...
y bueno, mis palabras pueden ser fuertes, pero ¿y las fotos?, no le capté allí señor, después me explica xD

Saludos,
se cuida del mal

Rockerilla.-

11:22 p. m.  
Blogger Marco Escobedo said...

Muy bueno tu blog ¿Creo que eres un vampiro o me equivoco? corrigeme, por cierto mi carne no creo que te guste si es que eso prefieres de cena. Saludos y te agrego a mi seccion enigmas despues, sigo entrando :)

9:52 p. m.  
Blogger Froiliuba said...

Con la iglesia hemos topado dicen por aquí

En este caso mejor hubiera sido que el doctor se lo zampase, ahora lo único que va a conseguir es que ese absurdo fanatismo sea mayor cuando el curita lo cuente.
Estupideces humanas, como cualquier otra.

6:51 a. m.  
Blogger Mary Lovecraft said...

jeje soy la única que vió la retorcida maldad de Blood dejando al sacerdote temiendo en vida por su dios eterno??

muy bueno hermanito, te superaste a tí mismo :D

12:04 a. m.  

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