Si entras a este blog es bajo tu absoluta responsabilidad. Nadie asegura que salgas vivo... o entero. Si imaginaste que aquellas pesadillas interminables que sufrí­as de niño cuando te daba fiebre eran horrorosas, prepárate para conocer una nueva dimensión de la palabra HORROR...

miércoles, julio 11, 2012

Daga


El joven aprendiz de brujo aprendía a usar la daga ritual. Luego de saber en su fuero interno que su camino en la vida era la brujería cuando apenas tenía seis años, ahora que contaba quince y había sido iniciado en la nigromancia un año antes debía esmerarse por absorber todos los conocimientos que sus maestros depositaban en él; mal que mal, era la esperanza a futuro para luchar contra las fuerzas del bien y lograr de una vez por todas apoderarse de las almas de los incautos y ambiciosos.

La daga ritual era el instrumento que más llamaba su atención, pues aparte de su obvia función de servir como elemento para realizar los sacrificios en honor a las fuerzas del mal, también era útil como catalizador de conjuros en todas las áreas. Una vez, jugando con los movimientos de la daga y un sortilegio, generó un pequeño huracán dentro de la casa de uno de sus maestros, lo que le valió una reprimenda y la tarde entera ordenando la debacle que había dejado. Desde ese entonces se decidió a trabajar con el implemento para tratar de dominarlo por completo en el breve plazo. Así, día tras día descubría una nueva utilidad y aprendía un nuevo conjuro que ampliaban su poder y lo ponían como el más aventajado de su generación.

Una tarde su maestro le dijo que deberían juntarse en territorio enemigo, la iglesia del barrio, pues tenía su primera prueba en serio de sus capacidades como brujo. Pacientemente esperaron a que el sacerdote terminara la misa, y en cuanto la iglesia quedó vacía ambos hombres entraron; el joven aprendiz debió inmovilizar al cura a la distancia, guiar su cuerpo hacia el altar del templo, y una vez estando ahí atravesar su corazón con la daga ritual para demostrar su compromiso con el mal, que era capaz de matar en tierra sagrada a un hombre consagrado, y darle a su daga la sangre necesaria para potenciar aún más sus poderes. Al terminar ese día, el aprendiz ya valía como brujo.

El joven aprendiz de brujo aprendía a usar la daga ritual. Pese a ser considerado por todos un brujo hecho y derecho, sabía que no debía confiarse y que la única manera de hacerse invencible era practicar sin cesar. De improviso el joven sintió una presencia bondadosa en la sala, y vio cómo se materializaba frente a sí el alma del sacerdote, quien vino a este plano sólo para perdonar al joven. El muchacho se descontroló al ver esa alma y al escuchar su perdón, e intentó en vano herirla: pese a todos sus conocimientos y al poder adquirido por él y la daga no era capaz de lastimar un alma desencarnada que murió cumpliendo su misión en nombre del bien. Una vez que entendió que su poder estaba limitado sólo al plano físico, el aprendiz hizo levitar la daga y la lanzó con todas sus fuerzas contra su propio corazón. Pese a los esfuerzos del alma del sacerdote por guiar el espíritu del joven hacia la luz, éste siguió el camino natural que había elegido.

5 Comments:

Blogger Clo Arre said...

El lolo igual se graduó de brujo po... bien hecho!

1:14 a. m.  
Blogger Francisco Méndez said...

Este es es mi ultimo post se me acabo la inspiración fue muerto por circunstancias
ajenas a mi

1:41 p. m.  
Blogger Javier Maldonado Quiroga said...

Dos cosas: Primero. Siempre siento que a tus personajes les falta mayor desarrollo. Te quedas en el estereotipo cuando podrías sacarles mucho mayor partido. Quizás esto esté relacionado con la extensión del relato, pero en Vilú pasa algo parecido.
Segundo. No me agrada la visión simplista de bien y mal que se plantea en el cuento. El sacerdote es bueno (¿solo por ser sacerdote?) y el aprendiz de brujo es malo. Personalmente, siempre he pensado que bien y mal son conceptos elaborados culturalmente y nuestra evaluación de los mismos depende desde donde nos paremos a mirar. En fin. A modo de resumen, trata de desarrollar más la historia. Creo que te favorecerá como escritor.

Saludos.

P.S.: Ya bajé tu ebook pero no he tenido tiempo para leerlo. Cuando lo haga te lo haré saber ;)

5:29 p. m.  
Blogger Unmasked (sin caretas) said...

Vengo a ver que es de tu vida, si seguis vivo, entre los vivos, o entre los muertos, no importa.

SEguis escribiendo, veo.

He regresado a escribir algunas cosas.

Como estas?

Amigo de antanio. :)

Petra

pd: te leo despues

2:12 p. m.  
Blogger Icy said...

Uy!!! Tu amigo Javier es honesto hasta el dolor eh??? Bien por ti! Esos son los amigos que valen!!

Habiendo dicho lo anterior, afirmo que me encanta como escribes!!! Siempre logras sorprenderme, sobre todo porque resucitaste al sacerdote bueno (quedan todavía?) y al aprendiz lo asesinaste siendo aprendiz... Y que baja tolerancia a la frustración, como no conformarse este sujeto con hacer daño en el mundo físico no más habiendo tanto político desgraciado que asesinar, digo yo!!!

Jjajajajajajajaja!! Weno su cuento mi Doc...

Y Javier, no trates de convencerme de lo contrario. Llevo muchos años de fan y lo admiro sin remedio!!!

Jajajajajja!!!

Besos de aquellos a ambos!

PD: Javier, amé tu honestidad!!!

9:40 p. m.  

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