Si entras a este blog es bajo tu absoluta responsabilidad. Nadie asegura que salgas vivo... o entero. Si imaginaste que aquellas pesadillas interminables que sufrí­as de niño cuando te daba fiebre eran horrorosas, prepárate para conocer una nueva dimensión de la palabra HORROR...

viernes, noviembre 20, 2020

Visiones

 La joven bruja intentaba explicarle sus poderes al policía que la estaba interrogando. Gracias a sus dones la mujer se había visto envuelta en un homicidio, sin ser capaz de hacerle entender a la gente que ella no estaba relacionada con el asesinato, y que estaba ahí sólo por su eterno afán de intentar cambiar el final de sus visiones. Ahora estaba en una sala de interrogatorio contando su realidad, y sin que su interlocutor creyera una palabra de lo que ella decía.

Esa mañana la muchacha había partido en bicicleta el trayecto a su trabajo. A unas quince cuadras de iniciar su pedaleo, recibió en su mente la imagen de una casa, desde la cual salía una mujer envuelta en sangre. De pronto miró a su izquierda y reconoció de inmediato la casa; la chica detuvo la bicicleta, intentó golpear la puerta pero la puerta se abrió sola al primer golpe. La muchacha entró, y se encontró con la misma mujer que había visto en su visión botada en el suelo y desangrándose. De inmediato llamó a la ambulancia y a la policía, y como no tenía modo alguno de explicar su presencia en el lugar, fue conducida al cuartel para ser interrogada.

El policía miraba a la detenida con cara de incredulidad al escuchar que había visto una imagen del homicidio y que por eso reconoció la casa. El hombre intentaba escribir la declaración sin reírse, mientras la muchacha seguía dando detalles de sus eventuales poderes. De pronto la muchacha se quedó en silencio y su rostro empalideció. El policía siguió riéndose, y al terminar de escribir el reporte salió de la oficina a llamar al fiscal para explicarle la situación.

La muchacha estaba consternada en la sala de interrogación. En medio de la entrevista una imagen se fijó en sus ojos: el policía aparecía en la casa cortándole el cuello a la mujer. La muchacha estaba atemorizada, pues creía que el policía la culparía a ella para salvarse él. De pronto la puerta se abrió y una joven mujer policía le informó que podía irse, que estaba libre y que probablemente la podrían llamar como testigo en algún momento. La muchacha se apuró en salir del lugar; justo cuando el policía salía de la habitación una nueva imagen se apoderó de su mente: un hombre de barba larga entraba al cuartel, disparaba a diestra y siniestra, y el policía que estaba interrogándola terminaba con dos balas en su rostro. Cuando la muchacha iba saliendo del cuartel, se cruzó con un hombre alto de barba larga, que llevaba un impermeable cerrado de pies a cabeza.