Si entras a este blog es bajo tu absoluta responsabilidad. Nadie asegura que salgas vivo... o entero. Si imaginaste que aquellas pesadillas interminables que sufrí­as de niño cuando te daba fiebre eran horrorosas, prepárate para conocer una nueva dimensión de la palabra HORROR...

domingo, marzo 22, 2026

Sueño

La secretaria casi no podía aguantar el sueño esa mañana. La noche anterior su hijo de cinco años estuvo con fiebre por lo que ella no pudo dormir para cuidarlo y fijarse que nada malo le pasara. Al llegar el alba el pequeño estaba profundamente dormido, ya sin fiebre, y ella sin haber descansado absolutamente nada. La mujer no sabía cómo podría manejar con ese cansancio, pero no le quedaba otra, pues vivía lejos del trabajo, irse en bus no era alternativa y un taxi le costaría la mitad del sueldo. Como pudo llegó manejando al trabajo, luego de lo cual el cansancio la arrolló y la dejó casi como una inútil en su puesto de trabajo. A las diez de la mañana su cerebro no pudo más, y se quedó profundamente dormida.

La mujer se puso a soñar. En el sueño se veía en la misma oficina en que estaba, trabajando, cuando de pronto entraba un muchacho joven, muy prepotente, gritando a diestra y siniestra. Al llegar a su oficina empezó a insultar a la mujer: ésta, al darse cuenta que estaba soñando, empezó a responderle improperios al muchacho quien no podia creer que una secretaria lo tratara así. El joven salió enfurecido de la oficina volviendo a los dos minutos con su jefe quien también la insultó, siendo recibido con otra andanada de insultos por parte de la secretaria. El jefe se descontroló, tomó un cenicero de cerámica y se lo lanzó a la cabeza: la mujer lo evitó, lo recogió, y a sabiendas que era un sueño se puso de pie y lo golpeó con el artefacto en medio de la frente. En ese momento la mujer despertó descansada y muerta de la risa.

Veinte minutos más tarde su jefe la llamó para coordinar una reunión con ejecutivos extranjeros de visita en el país: grande fue su sorpresa al ver a su jefe con la frente sangrando. La mujer asustada le preguntó qu´le había pasado, a lo que su jefe contestó que se había resbalado y había golpeado su frente contra un cenicero que estaba en el escritorio. La mujer estaba casi congelada: al terminar la coordinación de la reunión volvió a su ofician quedándose nuevamente dormida, pese a ya no estar cansada.

La mujer volvió al mismo sueño. En él, el joven que la insultó al principio, al ver a su jefe herido, la tomó por el cuello y metió su cara en una fuente de agua hasta ahogarla. En ese momento la secretaria despertó, y se encontró con una escena inentendible: se había quedado dormida en el escritorio, su cara cayó sobre el depósito de agua de una fuente de agua eléctrica, muriendo ahogada, y ahora estaba fuera de su cuerpo sin entender bien lo que estaba sucediendo. De pronto miró a su lado; el joven que la insultaba en su sueño estaba de pie a su lado vestido completo de blanco, y con una especie de luminosidad que irradiaba de todo su cuerpo.